Radar IA para empresas — jueves 1 de octubre de 2026
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La FTC investiga a los agentes de OpenAI y Anthropic con la ley de consumo; OpenAI busca 30.000 millones a 1,4 billones y vende GPT-6.1 Sol por la quinta parte que Astra.
Washington pasa de las palabras a los papeles: la noche del martes los jefes de la IA firmaron en la Casa Blanca un pacto voluntario de autocontrol, y el miércoles se supo que la FTC investiga a OpenAI y Anthropic por sus agentes con la ley de consumo de siempre. El dinero no se asusta: OpenAI negocia al menos 30.000 millones de dólares a una valoración de 1,4 billones, mientras vende un modelo casi de gama alta por la quinta parte. Y el control de agentes se vuelve gratis: OpenClaw Enterprise, con OpenAI, Red Hat y Nvidia detrás, sale como software libre. Viene del radar del miércoles 30.
La FTC investiga a los agentes de OpenAI y Anthropic con la ley de consumo de siempre: lo que promete tu asistente también te obliga
La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC) ha abierto la primera investigación oficial sobre agentes de IA que se salen del guion: prepara requerimientos formales de información y de declaración de directivos para Anthropic, OpenAI y el grupo de evaluación METR, según adelantó el New York Post y confirmó Reuters con una fuente. Esos requerimientos, parecidos a una citación, llegarían en semanas, y no hace falta ley nueva: la FTC examina si incumplieron la FTC Act, la norma con la que protege a consumidores y competencia. «No les estamos diciendo que paren. Estamos en la fase de investigación», explicó un responsable de la agencia. La víspera, los jefes de OpenAI, Anthropic, Google, Meta, Nvidia y otros firmaron con Trump un acuerdo voluntario, «moralmente vinculante» según él, para reforzar sus controles internos, aceptar auditores externos e impedir que sus sistemas accedan a otros sistemas «de forma no prevista»; Mistral y Cohere lo critican como reglas hechas a medida de los grandes. El 28 de septiembre el presidente de la FTC solo avisaba de que «lo hizo el agente» no le vale; ahora hay investigación. Para tu empresa: Estados Unidos no espera a una ley de agentes, tira de la de consumo, y en España esa ley ya alcanza a lo que dice tu asistente. El artículo 61.2 de la ley de consumidores hace exigibles el contenido de la oferta, las condiciones y las garantías ofrecidas aunque no figuren en el contrato, y no hace excepción para un asistente automático. En 2024, un tribunal canadiense obligó a Air Canada a pagar lo que su chatbot prometió a un cliente: «da igual que la información venga de una página estática o de un chatbot». Tres pasos: una lista cerrada de lo que tu asistente puede ofrecer (tarifas y condiciones publicadas, nada más), cada conversación guardada con fecha y cualquier excepción —un descuento, una devolución fuera de plazo— derivada a una persona. El 29 de septiembre hablábamos de lo que un agente hace; esto es lo que dice. Solo con esa lista puede un asistente que atiende clientes pasar a DESATENDIDO. Fuente
OpenAI busca 30.000 millones a 1,4 billones de valoración: más dinero privado y ningún folleto hasta 2027
OpenAI negocia una ronda de al menos 30.000 millones de dólares con una valoración de alrededor de 1,4 billones antes del dinero nuevo, según Bloomberg; las conversaciones están en una fase inicial y los términos pueden cambiar. Es un 64% más que los 852.000 millones con los que cerró en marzo su ronda de 122.000 millones, encabezada por SoftBank, Amazon y Nvidia, y hace de puente hasta la salida a bolsa que Sam Altman ya había descartado para 2026 alegando la seguridad, como contamos el 14 de septiembre. Para tu empresa: mientras no cotice, OpenAI no tiene que publicar un folleto como el de Anthropic que leímos ayer,. Lo que necesites saber de ella para decidir cuánto proceso le confías tendrás que pedirlo tú, y con 30.000 millones más la carrera de versiones no va a frenar: sacó GPT-6 Sol el 22 de septiembre y su sucesor el 29. Si tus automatizaciones dependen de su API, pide por escrito con cuánta antelación avisan antes de retirar un modelo y anota la fecha de retirada de cada uno que uses, porque un cambio de versión sin probar es un cambio de proceso que nadie ha aprobado. El dinero sigue entrando por arriba: 30.000 millones para un solo laboratorio en una ronda. Fuente
GPT-6.1 Sol: casi lo que el modelo más caro de OpenAI, por la quinta parte
OpenAI presentó en su DevDay GPT-6.1 Sol, que según sus propias pruebas se acerca a GPT-6 Astra, su modelo tope, en programación con agentes, uso del ordenador y trabajo profesional: en OSWorld 2.0 queda a 2,1 puntos y en AutomationBench, la prueba de Zapier con flujos reales, mejora 4,8 puntos a GPT-6 Sol. Cuesta 2 dólares por millón de tokens de entrada y 10 de salida, exactamente la quinta parte que Astra (10 y 50) y lo mismo que el Sol de hace una semana; la entrada en caché baja a 0,10, la décima parte. Está en la API y, en ChatGPT, para Plus, Pro, Business, Enterprise y Edu dentro de ChatGPT Work y Codex, todavía no en el chat normal. Su hermano mayor, GPT-6.1 Astra, no saldrá: OpenAI lo retuvo por seguridad. Para tu empresa: si pagas Astra por flujos de documentos, de ordenador o de programación, el hueco de precio ya justifica probar Sol con tus casos reales, como proponíamos con el coste por tarea el 24 de septiembre. Y hay un ahorro que casi nadie aprovecha: la caché, que cobra una décima parte, se aplica a la parte del mensaje que se repite idéntica al principio. Si tus automatizaciones mandan cada vez las mismas instrucciones largas —políticas, catálogo, plantilla de respuesta—, ponlas siempre primero y siempre iguales, y deja lo variable, el correo o la factura del día, al final. La versión Ultrafast, a unos 300 tokens por segundo, cuesta seis veces más: solo compensa si la velocidad es el negocio. Fuente
El control de agentes se vuelve gratis: OpenClaw Enterprise, con OpenAI, Red Hat y Nvidia, para tus propios servidores
La OpenClaw Foundation ha presentado OpenClaw Enterprise, un plano de control de código abierto para gobernar agentes persistentes dentro de la infraestructura de cada empresa: separa equipos o departamentos para que un agente no vea datos que no le tocan, pone límites de seguridad entre lo fiable y lo que no lo es, audita lo que hace cada agente y deja cambiar el modelo, el entorno aislado y el arnés por otros. Nació como proyecto interno de OpenAI, que lo donó a la fundación, y lo han desarrollado con Red Hat y Nvidia; la fundación promete que siempre será gratis para cualquier organización. Por defecto pide una clave de OpenAI, aunque admite otros proveedores. Pero todavía es anterior a la versión 1.0 y solo sirve para pilotos internos; la 1.0 está prevista para más adelante en 2026. Para tu empresa: en una semana hemos visto a Nvidia regalar OpenShell (29 de septiembre) y a RSA vender su Agent ID (flash del 30). La capa que vigila a los agentes se está convirtiendo en infraestructura gratuita, así que no firmes a tres años por gobernanza de agentes: pide que te enseñen qué aporta lo de pago sobre lo abierto. Y gratis no significa listo: nada anterior a la 1.0 con clientes ni con datos personales. Si tienes quien lo monte, un piloto con un agente interno es la forma barata de aprender qué registrar antes de que toque algo serio. Fuente
¿Qué mirar mañana?
El jueves se verá en Canberra si Sam Altman y Dario Amodei acuden al Senado australiano, que los invitó por escrito pero no puede obligarlos, y en Washington queda por saber cuándo llegan los requerimientos de la FTC y si alcanzan a más laboratorios que los tres citados.