Radar IA para empresas — lunes 31 de agosto de 2026
· CompaniesAutomation
El lunes va de quién ha empezado ya y con qué. Un informe del Osimga publicado ayer pone número a la brecha española: la IA está en el 20,5% de las empresas de diez o más empleados y solo en el 9,8% de las microempresas, que invierten diez veces más en seguridad informática que en inteligencia artificial. Al lado, Caterpillar cuenta cómo despliega IA sobre 16 petabytes de datos que ya tenía, con un trimestre récord de 20.500 millones de dólares y 100 millones para formar a 118.000 empleados; y Sony y Warner demandan a Anthropic por cómo consiguió los datos con los que entrenó Claude, reclamando hasta 150.000 dólares por obra.
El radar del domingo iba de a qué le das el mando; el del lunes va de quién ha empezado ya y con qué. Un informe publicado ayer mismo pone número a la brecha española: la inteligencia artificial ya está en una de cada cinco empresas de diez o más empleados, pero solo en una de cada diez microempresas, y esas mismas empresas gastan diez veces más en seguridad informática que en IA. Al lado, dos maneras de leer lo mismo desde arriba: Caterpillar cuenta cómo despliega IA apoyándose en dieciséis petabytes de datos que ya tenía y en un trimestre récord de 20.500 millones de dólares, y Sony y Warner demandan a Anthropic por el origen de los datos con los que entrenó Claude, que es la factura pendiente de toda esta industria.
Solo una de cada cinco empresas usa ya inteligencia artificial, y la microempresa se queda en una de cada diez
El Osimga —el observatorio de la sociedad de la información de la Xunta— publicó ayer su informe Galicia. A economía en dixital, y es el retrato más reciente y más limpio que hay hoy de una pyme española por dentro. En las empresas de diez o más empleados, el uso de inteligencia artificial llega al 20,5%, con un crecimiento del 56,5% en un año. En las microempresas, de menos de diez, se queda en el 9,8%, aunque ahí el crecimiento es todavía más rápido: 84,9%. Debajo hay dos datos que explican por qué. El primero es de dinero: el conjunto de las empresas gallegas de diez o más empleados invirtió 669 millones de euros en seguridad informática y 70,6 millones en sistemas de IA; en las microempresas la proporción es aún más desigual, 47,4 millones frente a 2,3. El segundo es que la tubería ya está puesta: el 45,7% usa servicios en la nube —por encima de la media española del 44,3%— y el 42,4% ya hace analítica de datos con personal propio, un 23,3% más que hace un año. Para tu empresa: la lectura importante es que la brecha de IA en España no es de sector, es de tamaño. Nadie va a automatizar tu nicho por ti, pero la empresa de veinte personas de tu polígono tiene el doble de probabilidad de haber empezado que la de cinco, y esa distancia se paga en presupuesto de gente, no en tecnología. Tres cosas concretas esta semana. Primera: calcula tu propio ratio, coge la contabilidad de los últimos doce meses y mira cuánto has gastado en seguridad, cuánto en licencias de software y cuánto en automatizar algo; si el tercer número es cero, ya sabes en qué peldaño estás. Segunda: si estás en el 45,7% que ya trabaja en la nube, tienes hecha la mitad del camino, porque lo que bloquea a la mayoría no es el modelo sino que los datos estén en un disco de la oficina. Y tercera: no empieces por el proceso más doloroso, empieza por el que ya mides —el que tiene un número al final del mes—, porque es el único donde vas a poder demostrar que la automatización funcionó. Fuente
Caterpillar despliega IA con lo que aprendió automatizando minas: el trabajo está en el flujo, no en el modelo
Caterpillar está trasladando a toda la compañía lo que aprendió durante décadas automatizando camiones de minería, y las cifras dicen de dónde le viene la ventaja: 1,6 millones de activos conectados en todo el mundo y más de 16 petabytes de datos estructurados. Sobre eso ha montado el Cat AI Assistant, con el que un técnico de campo pide por voz el procedimiento de reparación, diagnostica una avería y localiza las piezas que va a necesitar antes de empezar; y usa agentes de IA, en palabras de su director de tecnología Jaime Mineart, para «modernizar código heredado, generar y probar software nuevo e identificar defectos antes». La compañía va a gastar 100 millones de dólares en cinco años en formar en IA, autonomía y robótica a sus 118.000 empleados. El contexto económico no es menor: el trimestre fue un récord histórico de 20.500 millones de dólares de ingresos, con la división de generación de energía disparada un 72% hasta 3.100 millones por la demanda de los centros de datos, y una cartera de pedidos también récord de 72.100 millones. Y la frase que resume el trabajo real es de Mineart: lo difícil de la autonomía y de la IA física es incorporar la tecnología al tajo del cliente y a sus flujos de trabajo. Para tu empresa: aquí hay tres lecciones que valen igual con cinco empleados que con ciento dieciocho mil. La primera es que su ventaja no es el modelo, que se lo compra a cualquiera, sino los datos operativos que llevaba años acumulando sin llamarlos IA; tu equivalente son los partes de trabajo, los albaranes, el histórico del ERP y las conversaciones con clientes, y hoy están sin ordenar porque nunca hubo motivo para ordenarlos. La segunda es que el primer despliegue que se sostiene es el que le quita fricción a quien tiene las manos ocupadas: voz en vez de pantalla, el dato donde se hace el trabajo y no en un panel al que hay que entrar. Y la tercera es dónde ponen el dinero: cien millones a formar a su gente, no a licencias. Si en tu presupuesto de automatización del año que viene la línea de formación es cero, el proyecto lo vas a perder por ahí y no por la herramienta. Fuente
Sony y Warner demandan a Anthropic: el origen de los datos de tu proveedor acaba en tu contrato
Sony Music Publishing, Warner Chappell y un grupo de editoriales musicales presentaron el viernes por la noche una demanda contra Anthropic en el tribunal federal del Distrito Norte de California, y demandan también personalmente al consejero delegado Dario Amodei y al cofundador Benjamin Mann. La acusación no va tanto sobre usar obras protegidas como sobre cómo se consiguieron: hablan de una «campaña descarada de torrentear, raspar y descargar ilegalmente obras con copyright a escala masiva», y concretan que Mann usó BitTorrent en junio de 2021 para bajar al menos cinco millones de libros pirateados de Library Genesis y que en julio de 2022 se descargaron dos millones más de un sucesor, Pirate Library Mirror, además de retirar la información de gestión de derechos de las obras. Reclaman hasta 150.000 dólares por obra infringida y 25.000 por cada eliminación de esa información, sobre decenas de miles de composiciones. Anthropic responde que no está de acuerdo con las reclamaciones y que se defenderá con firmeza. No es la primera: en el caso Bartz la compañía acabó pagando 1.500 millones de dólares después de que el juez separara las dos cosas —entrenar con obras protegidas era legal, obtenerlas pirateándolas no—, y sigue abierta otra demanda del mismo equipo legal con 3.000 millones reclamados. Para tu empresa: esto no significa que la IA generativa sea ilegal ni que tengas que dejar de usarla; significa que el origen de los datos de entrenamiento es un pasivo que hoy vive en el balance de tu proveedor y que mañana puede llegar a tu contrato en forma de cambio de condiciones, de retirada de una función o de una reclamación sobre lo que tú publicaste. Tres cosas que puedes hacer sin gastar un euro. Busca en tu contrato o en las condiciones del servicio la cláusula de indemnización por reclamaciones de propiedad intelectual sobre las salidas del modelo: mira si existe, qué cubre y hasta qué importe, porque en los planes gratuitos y de bajo coste normalmente no la hay. Para todo lo que salga con tu marca —campañas, catálogos, manuales, música de fondo de tus vídeos— guarda registro de qué modelo lo generó, con qué instrucción y en qué fecha; el día que alguien reclame, eso es la diferencia entre una respuesta y un problema. Y no dejes que lo que factura dependa de un solo proveedor: ten probado que el mismo flujo corre en otro modelo, aunque no lo uses. Fuente
¿Qué mirar esta semana?
El fin de semana ha venido tranquilo de operaciones: ni compras ni rondas nuevas, así que el dinero de hoy son unos resultados y una demanda. Esta semana, tres cosas. Si más editoriales y discográficas se suman a la demanda contra Anthropic, porque eso convierte un caso en un frente y ahí sí se mueven las condiciones de los contratos empresariales. Si el congreso de AMETIC que arranca mañana en Santander deja alguna cifra propia de adopción en España para poner al lado del 20,5% gallego. Y si el patrón de Caterpillar —datos operativos viejos más agentes sobre código heredado— aparece en los resultados de otras industriales, que es la señal de que esto ha dejado de ser cosa de tecnológicas.